Cuando decimos la expresión “somos lo que comemos”, no podemos tener más razón, pues una alimentación sana nos ayuda a sentirnos más enérgicos y fuertes y a eliminar ciertas molestias. Sí, es cierto que la dieta es muy importante a la hora de prevenir o provocar una enfermedad; pero no debemos olvidar que solo es un factor más entre muchos otros: la susceptibilidad genética, los agentes contaminantes o los microorganismos, también son de vital importancia. Una cosa está clara: el resto de los factores no podemos controlarlos, pero sí la alimentación.

